Va al contenido

Huellas N.9, Octubre 2018

EDITORIAL

Libertad y vocación

Se está celebrando el Sínodo sobre los jóvenes. Se trata de una ocasión histórica, porque aborda un tema clave para la Iglesia y el mundo.
Los jóvenes no son solo “el futuro”, son el presente. Y la dificultad para encontrar y elegir el camino de la vida (el Sínodo es sobre “la fe y el discernimiento vocacional”) no les afecta solo a ellos. Todos buscamos alguna brújula que nos oriente en el enmarañado terreno en el que nos movemos, en la confusión que nos hace a todos más frágiles y nos induce al miedo. Un miedo que se acrecienta a veces precisamente en los lugares destinados a educar, porque la inseguridad que se transmite a los hijos o a los alumnos es la que uno lleva dentro. La escuela, la universidad, el grupo con el que se comparte una afición, la parroquia o la realidad eclesial a la que se pertenece... la Iglesia misma, pueden convertirse, cosa que sucede a menudo, en burbujas en las que aislarse esperando que “amaine la tempestad” en lugar de ser lugares que generan un “yo” más seguro. Existen libros que hacen discutir, que se refieren a este aislamiento de los cristianos, y actitudes defensivas que se nos cuelan sin que nos demos cuenta.

¿Qué nos permite salir de la burbuja? ¿Qué permite generar un sujeto adulto? ¿Qué diferencia hay entre un espacio que nos defiende de la vida y un lugar que nos abre a ella? Por este motivo, retomamos como tema en Primer Plano el de la educación. Una contribución que queremos ofrecer, con ocasión del Sínodo, para comprender la actualidad. Y más en un momento en que la idea misma de una relación educativa se mira con sospecha.
Lo hacemos profundizando en el contexto general que, paradójicamente, sofoca la clave de la acción educativa, la libertad; y mostrando lugares donde, en cambio, se generan sujetos vivos, apostando en la relación educativa por ese punto tan frágil pero decisivo.

Lugares y testigos, como los que encontráis en la segunda parte de esta revista. El historiador Danilo Breschi, que aboga por un camino anti-utópico, hecho de libertad, épica y presencia cristiana. Y la figura de Eugenio Borgna, un agudo observador de la sociedad moderna, capaz de iluminar el aspecto más profundo de nuestra fragilidad, su posibilidad de convertirse en un recurso, en un punto de fuerza. En algo de lo que no tener miedo.
Además, en la web, publicamos el retrato de Pablo VI, que en los próximos días será canonizado.

 
 

Créditos / © Asociación Cultural Huellas, c/ Luis de Salazar, 9, local 4. 28002 Madrid. Tel.: 915231404 / © Fraternità di Comunione e Liberazione para los textos de Luigi Giussani y Julián Carrón

Vuelve al inicio de página