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Huellas N.02, Febrero 2020

BREVES

La historia.

La nota del cartero

Hegel sostenía que la lectura del periódico es la oración de la mañana del hombre moderno. Con los tiempos que corren, la fórmula tendría que ser revisada, tanto para la religión como para las editoriales. En cualquier caso, leer un periódico mientras se desayuna sigue siendo muy cómodo. Camila y Juan lo saben y desde hace tiempo se han suscrito a un periódico para recibirlo en su casa a diario y así poder hojearlo cómodamente antes de ir al trabajo. Viven en un chalet con jardín y para sacar el periódico del buzón, en diciembre tienen que ponerse el abrigo por encima del pijama.
Camila cierra la puerta tras de sí y se dirige a la cocina con el diario en la mano. Entre sus páginas, encuentra una nota escrita en una tarjeta de colores: «Quería desearos un feliz año nuevo. Daniel, vuestro distribuidor de prensa». ¡Qué sorpresa!, piensa ella. Se lo enseña a Juan y deciden contestar a ese gesto tan bonito. ¿Pero cómo? Daniel pasa por ahí a las cuatro de la mañana, no se puede coincidir con él...
Camila va a la despensa mientras piensa en qué se puede hacer. Encuentra dos paquetes de café en polvo, abandonados allí después de que adquirieran una Nespresso. Los envuelve en papel navideño, junto con una caja de bombones. Pone el paquete en un sobre de plástico, porque lleva días lloviendo, y lo deja encima del buzón con un letrero: “Para Daniel". Por la noche, ya en la cama, piensa: «La verdad, qué chapucilla la mía...».
Al día siguiente, hay otra nota en el periódico: «Muchísimas gracias por el detalle. ¡Genial lo del café! Porque para nosotros, que trabajamos de noche, es fundamental. Los bombones los llevaré para compartirlos con los compañeros de trabajo. Además, ¡qué detalle el vuestro!: cuidar de que el paquete no se mojara. Daniel».
Camila se queda muy sorprendida: «Pero, ¿qué pasa? Creía haberle dejado un detalle para salir al paso, y...». Luego, otro día, justo en el periódico, lee: «Este es el desafío que Dios lanza a nuestro mundo, tan obstinado en mirarnos según nuestra medida o la de los demás. Dios no se avergüenza de nosotros, de nuestra fragilidad, de nuestras heridas, de nuestro ser sacudidos por todos lados». Son las palabras que escribió Carrón con ocasión de la Navidad y que describen la mirada de Dios, que valora todo lo que somos. Al momento, Camila cierra el periódico contenta y sigue con lo que tienen que hacer. Pero esas palabras se le quedan rondando en la cabeza.
El día siguiente, recogiendo la prensa en el buzón, piensa en la nota de Daniel: «Vaya, era eso. Alguien capaz de mirar mi pequeño gesto mucho mejor que yo. Yo solo veía un detalle para salir al paso, él ha visto un amor a su persona».

 
 

Créditos / © Asociación Cultural Huellas, c/ Luis de Salazar, 9, local 4. 28002 Madrid. Tel.: 915231404 / © Fraternità di Comunione e Liberazione para los textos de Luigi Giussani y Julián Carrón

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