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Huellas N.3, Marzo 2007

IGLESIA - Nueva York / Oasis en la ONU

Los abruptos caminos del testimonio

Maria Laura Conte

Mesa redonda en la sede de las Naciones Unidas en torno al tema “Pueblos y religiones”, organizada para presentar la revista Oasis y el homónimo Centro de Estudios y de Investigación

Si Dios es Amor, si el hombre está hecho a imagen de Dios, ¿no deberían hombres y mujeres unidos, también los de religiones diferentes, construir lo que el papa Juan Pablo II llamaba la «civilización del amor»? Una pregunta como esta resulta insólita para los oídos de quienes frecuentan la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, generalmente enfrascada en debatir sobre los derechos, sobre la paz y la guerra, intentando dejar fuera cuestiones de fe y de religión, como si de esa manera fuera más fácil ponerse de acuerdo.
Sin embargo, precisamente en torno a esta pregunta, tuvo lugar el pasado 17 de enero un coloquio sobre el tema “Pueblos y religiones”, inaugurado por el arzobispo Celestino Migliore, nuncio de la Santa Sede en la ONU, en el que intervinieron el cardenal Angelo Scola, patriarca de Venecia, Carl Anderson, Caballero Supremo de Knights of Columbus, Seyyed Hossein Nasr, profesor en la George Washington University y Rabbi Israel Singer, presidente del World Jewish Congress.
El acto fue organizado por el centro cultural norteamericano Crossroads, con ocasión del lanzamiento en EEUU de la revista semestral plurilingüe Oasis, publicada por el Centro de Estudios y de Investigación del mismo nombre (www.oasiscenter.eu), con sede en Venecia, que se sustenta en una red internacional de relaciones.

El papel de la razón
Precisamente sobre este mundo atribulado, «un desierto que necesita un oasis», se centró Nasr, musulmán de origen iraní, que en más de una ocasión ha reconocido el papel fundamental de las religiones en la búsqueda de la paz: «Si queremos seguir viviendo en este mundo – observa el profesor, que abandonó su país en 1979 – debemos construir la paz entre los pueblos, cosa sólo posible si existe paz entre las religiones, y a su vez ésta sólo es posible si las religiones continúan siendo lo que realmente son, y se muestran capaces de salvaguardar su vocación de absoluto, su permanencia». «Hombres y mujeres que, sea cual sea su religión, pertenecen a Dios: nosotros podemos estar seguros de nuestro camino hacia Dios y al mismo tiempo tenemos que aceptar la posibilidad de que existan otros caminos que lleven a Dios». Para esto es fundamental el papel que desempeña el uso de la razón, un «don de Dios» según Nasr, quien está de acuerdo con el papa Benedicto XVI cuando apunta a la secularización como el resultado de haber separado la razón de la revelación: «la razón es en sí misma reflejo de la inteligencia divina, una cualidad que pertenece a Dios mismo y que se manifiesta en el hombre en lo que nosotros llamamos razón».
Razón que, cuando actúa unida a la fe y a la religión, impide que la violencia conquiste territorios y espacios. Singer retomó este tema citando al Gran Mufti de Al-Azhar en su intervención contra el extremismo en el mundo musulmán: «Suscribo la declaración “revolucionaria” del Gran Mufti –declaró convencido el rabino, hoy a la cabeza del Comité judío internacional para el diálogo interreligioso – que defiende la fe frente a los que la quieren transformar en otra cosa. Dios actúa de manera imprevisible a través de hombres diferentes. Oasis es un proyecto al que veo como vehículo de esta tarea. Para construir el diálogo no es necesario que nuestros caminos converjan, porque cada uno de nosotros sigue siendo lo que es cuando habla con el otro de lo que nos diferencia, dentro del respeto mutuo».

El riesgo de la libertad
Es este deseo de hablar para reconocerse lo que parecía sostener una tras otra las intervenciones en la sala del Palacio de cristal, llena de funcionarios y de embajadores, de periodistas y de curiosos, que concluyó con las palabras del Patriarca de Venecia, quien volvió a preguntarse cómo los hombres religiosos pueden afrontar la fascinante tarea de la construcción social, en un momento en el que la historia nos coloca como protagonistas de un proceso de mestizaje de civilizaciones y de culturas: «El camino que nos permitimos humildemente sugerir –afirmó Scola– es el que ha visto nacer la revista Oasis y el Centro que la publica. Podría concretarse en la cuestión del testimonio, entendiendo esta categoría con toda su carga teórica y práctica. El testimonio es un reclamo para todos los hombres y mujeres, que les invita a ponerse al descubierto, a implicar a su propia persona, a no decidir de antemano hasta dónde se puede llegar en el encuentro y en el diálogo con el otro. Nadie puede sustraerse al testimonio, por la fuerza del riesgo que implica para la libertad y que nunca se puede definir a priori. La libertad humana nunca se puede “deducir”, sino que su significado pleno se da sólo en la acción que la pone en juego. Oasis –afirma el Cardenal concluyendo su intervención– pretende recorrer los abruptos caminos del testimonio. Que no se pueden identificar a priori. Por eso Oasis es una cantera que no se agota».



Oasis: una red de relaciones
El Centro Internacional de Estudios y de Investigación Oasis se puede definir como una “red de relaciones”. Fundado en septiembre del 2004 por el patriarca de Venecia, el cardenal Scola, dentro del Studium Generale Marcianum (www.marcianum.it), el Centro se concibe como un ámbito de intercambio de experiencias y de juicios entre diferentes realidades eclesiales: entre ellas, por un lado Iglesias europeas y por otro algunas comunidades cristianas de países de mayoría musulmana. Para el sujeto comunitario que constituyen estas comunidades, la relación con el Islam representa un horizonte ineludible; ante este horizonte se coloca Oasis, examinando las modalidades concretas de relaciones con fieles de religión musulmana, buscando una “vida buena” en el aspecto tanto personal como social.
El Centro cuenta con varios instrumentos: la revista, que se publica semestralmente en cuatro ediciones bilingües (italiano–árabe, inglés–árabe, francés–inglés e inglés-urdu); la página web www.oasiscenter.eu que publica aportaciones, testimonios e intervenciones que, gracias a la red internacional de relaciones, llegan al Centro procedentes de todo el mundo, sobre temas y debates relacionados con los campos de la actualidad en los que Oasis se interesa; la colección de libros, de los que se han publicado ya tres títulos (Edizioni Marcianum Press): La promessa, del cardenal Lustiger, Cristiani e musulmani, fratelli davanti a Dio?, del padre jesuita Christian Van Nispen y Dove guarda l’Indonesia? Cristiani e musulmani nel paese del sorriso, de Maria Laura Conte; y un nuevo boletín que se puede recibir gratuitamente solicitándolo a oasis@marcianum.it.
La revista y los libros de Oasis se pueden encontrar en las librerías católicas o pedir por Internet en la página www.oasiscenter.eu.

 
 

Créditos / © Asociación Cultural Huellas, c/ Luis de Salazar, 9, local 4. 28002 Madrid. Tel.: 915231404 / © Fraternità di Comunione e Liberazione para los textos de Luigi Giussani y Julián Carrón

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