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Huellas N.5, Mayo 2007

SOCIEDAD - Encuentromadrid 2007

Una tierra para el hombre

Belén Amunátegui

Estudiantes y profesores trabajan juntos para mirar nuestra Tierra tal y como es y. A partir de los datos científicos, pueden concluir: «esta Tierra esta hecha para mí»

Algunos profesores de ciencias de la Asociación Universitas nos propusieron a unos cuantos estudiantes universitarios preparar junto con ellos la exposición “Una Tierra para el hombre” para Encuentromadrid. Se trataba de una exposición sobre los rasgos excepcionales de nuestro pequeño planeta, sobre las circunstancias físicas, geológicas, químicas y biológicas que hacen de la Tierra un planeta compatible con nuestra existencia. Por ejemplo, nuestra posición en la Vía Láctea o la presencia de elementos pesados en el interior de la Tierra. Con una cena a finales de febrero empezamos el trabajo, y por primera vez oímos a Elena y a Pepe dos afirmaciones que nos han acompañado durante todo este tiempo: por una parte, que la exposición invita a mirar nuestra Tierra tal y como es, a través de los datos científicos objetivos que después –y no antes– nos puedan hacer decir «esta Tierra esta hecha para mí» y, por otra parte, que cuanto más conoces, el carácter misterioso de la realidad resulta más misterioso, cuanto más entiendes la importancia de la posición de la Tierra en el Sistema Solar, de la Tectónica de Placas o de la anomalía del agua, más misterioso te parece que todo esto exista. Para realizar los paneles tuvimos que entender bien todo el contenido de la exposición y pensar qué era lo más importante, lo que queríamos contar a todos (¡horas estuvieron algunos para entender cómo se forma una estrella!). Una semana antes del evento, cuando después de mucho trabajo los paneles y el catálogo estaban terminados, nos vimos en casa de Katzalin para organizar los pases de la exposición y después, a pesar de las reticencias de algunos («¡Cómo vamos a trabajar ahora el contenido de todos los paneles, son demasiados!»), empezamos a hacerlo juntos. Empleamos dos horas en recorrer sólo media exposición. Era tan preciosa que queríamos entender todo, y hasta los reticentes quedaron encantados. Para todos, universitarios y profesores, trabajar codo con codo ha sido el inicio de una gran amistad y uno de los grandes frutos de esta exposición. Sin conocer a Belén me fui a su casa para hacer juntas los paneles correspondientes a la parte de química, con ganas de aprender de ella y de su manera de abordar las cosas que yo estudio. Tampoco conocíamos apenas a Elena, a Pepe o a Ramón y la manera con la que se pusieron a trabajar con nosotros nos hizo sentirnos en casa desde el principio. Además, verles a ellos trabajar juntos es todo un espectáculo, cada uno con su forma de ser, que puede “desesperar” al otro y, sin embargo, amigos. Al explicar la exposición pudimos hacer partícipes a otros del contenido tan precioso que llevábamos descubriendo dos meses; de hecho, Joni nos contó que para él la exposición le ha hecho recuperar el gusto por el estudio y el contenido científico, llegando a hacer ¡cuatro pases en un día!

 
 

Créditos / © Asociación Cultural Huellas, c/ Luis de Salazar, 9, local 4. 28002 Madrid. Tel.: 915231404 / © Fraternità di Comunione e Liberazione para los textos de Luigi Giussani y Julián Carrón

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