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Huellas N.6, Junio 2012

BREVES

Lectura

a cargo de Elena Alonso Serrano

LIBRO RECOMENDADO
Joseph Ratzinger (Benedicto XVI)
Mi cristiandad.
El pensamiento de un Papa singular
Planeta, Madrid 2012
pp. 420 – 21,90 €

Muchos de nosotros, que no conocíamos de cerca la trayectoria personal de Benedicto XVI, hoy nos sorprendemos gratamente de la riqueza y profundidad del magisterio del Papa. Una personalidad así no se improvisa, sino que es el resultado de un camino de fe. Leyendo esta recopilación de discursos del Joseph Ratzinger, profesor Arzobispo y Prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe, uno entiende mejor de dónde nacen y se alimentan la claridad y la belleza que impregnan el magisterio de Benedicto XVI.
Los discursos escogidos, aún siendo de épocas distintas y temas variados, tejen entre sí un tapiz muy bello. Recorriendo los distintos discursos, iremos sumergiéndonos de forma intensiva en su riqueza teológica, empapándonos casi sin darnos cuenta de la belleza de la fe que encontramos en su pensamiento. El amor a la verdad del hombre y su destino forman la urdimbre de este hermoso tapiz, y los distintos colores y formas serán una respuesta al deseo de verdad y plenitud que conforma nuestro ser.
Para abrir boca, encontramos un discurso pronunciado un año antes de su elección como sucesor de Pedro, precisamente sobre el primado del Papa y la unidad del pueblo de Dios. «La fuerza en la que el vicario de Cristo ha de asemejarse a su Señor es la fuerza del amor dispuesto al martirio” (pág. 31). La autoridad del Papa es comprendida dentro de un marco claramente testimonial y ecuménico. “Para la cristiandad no católica, el Papa es un desafío visible y permanente en aras a la unidad concreta que se le ha encargado a la Iglesia y su marca distintiva ante el mundo» (p. 35).
Seguidamente encontraremos tres discursos sobre el Credo, en los que podremos disfrutar de la estatura teológica del profesor Ratzinger, catedrático de dogmática, primero en Múnich y luego en Tubinga y Ratisbona. Cabe destacar cómo aparecen magistralmente unidos el Acontecimiento de la Revelación y la misión de la Iglesia, al tiempo que propone precisamente enmendar ciertos errores en la correlación de la Revelación y la misión. Lejos de separarse de la realidad y de la verdad del hombre, Ratzinger aborda estas cuestiones con una decidida atención y consideración: «Conviene que nos preguntemos acerca de nosotros mismos. ¿Cuál es la situación? ¿Qué es lo que hace en realidad para un hombre de hoy, el que la vida valga la pena vivirse? [...] ¿De dónde deriva, por ejemplo, el hecho de que haya cada vez menos espacio para los niños – es decir para el futuro del hombre – en nuestra sociedad? [...] ¿No se oculta acaso, tras ella, la preocupación sobre si la vida humana, es, a fin de cuenta, algo razonable, un regalo sensato que uno debe continuar prodigando tranquilamente y sin que nos lo cuestionen, o si, por el contrario, es en realidad una carga insoportable, de modo que sería mucho mejor no haber nacido?» (pp. 92-94).
A continuación, dos discursos sobre la Iglesia, de los cuales, el segundo constituye, a mi modo de ver, la perla más preciosa del conjunto: «¿Por qué estoy todavía en la Iglesia?». En 1970, bajo este título, afrontaba en Munich, ante un auditorio de más de mil personas, el apasionante desafío de dar razón de su pertenencia a la Iglesia. «Permanezco en la Iglesia porque creo que la fe, realizada sólo en ella y nunca contra ella, constituye una verdadera necesidad para el hombre [...] la oportunidad de la fe es la oportunidad de la verdad, que puede ser pisoteada y oscurecida, pero jamás sucumbe [...] ¿acaso no sigue siendo una nada despreciable identificación del elemento cristiano el hecho de que este haya hecho más humanos a los hombres al relacionarlos con Dios?» (pp. 155-159). Son sólo unas puntadas en las que descubrimos ese tejido entrelazado del que hablábamos al principio.
En las páginas siguientes a lo largo de tres discursos y teniendo en cuenta el marco europeo, afronta la misión universal de la fe cristiana. El cardenal Ratzinger reflexiona en torno a dos ejes fundamentales de la vida, y por tanto de la construcción de la sociedad: la verdad y la libertad, cuyo fundamento y finalidad están en Dios. «La libertad para la verdad, y la libertad de la verdad, no pueden existir sin el reconocimiento y adoración de lo divino» (p. 199).
Los dos últimos discursos de esta compilación son dos homenajes; el primero a Alfons Goppel, que fue presidente Regional de Baviera, en el que el cardenal Ratzinger, por entonces presidente de la Conferencia Episcopal de Baviera, expone una visión de la acción política desde la responsabilidad cristiana. El segundo homenaje, del 2 de febrero de 1985, está dedicado a Romano Guardini, y en él encontramos una presentación de las claves fundamentales del planteamiento filosófico-teológico del autor homenajeado.
Dado el acierto para escoger estos «discursos fundamentales», su lectura nos ayuda a conocer con mayor profundidad la figura de Joseph Ratzinger, y por tanto, comprender mejor el camino de fe de Benedicto XVI y la grandeza de su Magisterio.
(Jesús Manuel Úbeda)


Mariano Artigas, Karl Giberson
Oráculos de la ciencia
Científicos famosos contra Dios y la religión
Encuentro, Madrid 2012
pp. 376 – 28,00 €

La ciencia forma parte de nuestra compresión contemporánea del mundo y de nuestra esperanza en el futuro. Para algunos ha desplazado a la religión, y los creyentes deben afrontar los desafíos planteados por la ciencia. Sin embargo, pocos tienen un conocimiento científico directo, sino que la impresión que en general se tiene de la ciencia está más bien basada en el trabajo de los divulgadores, figuras públicas que crean la imagen de la ciencia que llega a la gente común. Además, las opiniones de estos intelectuales públicos sobre la relación entre ciencia y religión son a menudo controvertidas, personales, e incluso idiosincráticas. Sin embargo, son ampliamente conocidas y percibidas por muchos como conclusiones autorizadas derivadas de la ciencia. Oráculos de la Ciencia analiza los escritos populares de los seis científicos que más han influido en nuestra percepción de la ciencia. Los biólogos Stephen Jay Gould, Richard Dawkins, y Edward O. Wilson y los físicos Carl Sagan, Stephen Hawking y Steven Weinberg se han convertido en intelectuales públicos, que han articulado una visión mucho más amplia de la ciencia y del papel que debe jugar en la moderna visión del mundo. El prestigio científico y la elocuencia literaria de estos pensadores se combinan hasta transformarlos en lo que podemos llamar «oráculos de la ciencia». Curiosamente, los principales «oráculos de la ciencia» son predominantemente no creyentes, de manera que no reflejan la distribución de las creencias religiosas en la comunidad científica. Algunos de ellos son incluso hostiles a la religión, creando la falsa impresión de que la ciencia como un todo es incompatible con la religión. Karl Giberson y Mariano Artigas ofrecen una crítica informada de las visiones de estos seis científicos, distinguiendo cuidadosamente ciencia de religión en sus escritos. Este libro será bien recibido por aquellos que están preocupados por el tono del discurso público a propósito de la relación entre ciencia y religión y retará a otros a examinar de nuevo sus propias ideas preconcebidas sobre este tema tan crucial.


Onésimo Díaz, Fernando de Meer
Rafael Calvo Serer.
La búsqueda de la libertad (1954-1988)
Rialp, Madrid 2012
pp. 304 – 20,00 €

Se traza en el libro la biografía político-cultural de Rafael Calvo Serer (1916-1988), en los años de madurez hasta la muerte, 1954-1988. Rafael Calvo fue un hombre de pensamiento y acción. Catedrático de Filosofía de la Historia en la Universidad de Madrid, historiador, escritor, publicista, promotor de diversas iniciativas culturales y políticas, gran conocedor – gracias a numerosos viajes al extranjero – de la vida cultural y política de muchos países, fue miembro del Consejo Privado de D. Juan de Borbón. Se refleja su itinerario de hombre público, que tiene como principal preocupación la configuración de un orden político adecuado a la España de su tiempo. El autor, asumiendo las tesis menéndezpelayistas sobre la historia de España y su ser nacional, llega en un primer momento a encontrar una fuerte sintonía entre éstas y el Régimen que nació el 1 de Abril de 1939. Aún así, tempranamente, Calvo percibe la necesidad de superar el franquismo para encaminar a España hacia una Monarquía popular y representativa. Esta forma de Estado, siempre presente entre sus convicciones fundamentales, es, a su juicio, la que correspondía más adecuadamente a la tradición nacional española. El biografiado participará en los intentos de mediación con el Régimen franquista para que D. Juan de Borbón llegue al Trono de España y se abra así una nueva etapa política. Junto a la Monarquía popular, sirviéndola como fundamento último, se encuentra el catolicismo, que es la verdadera alma hispánica. Posteriormente, fruto de sus numerosos viajes, en contacto con intelectuales de todo el mundo, experimenta una evolución hacia formas de pensamiento liberal y neoconservador, que florecían en el pensamiento anglosajón. Encontraba en dichas fórmulas político-culturales mucho de común con las ideas que siempre había sostenido. En sus últimos años en la vida pública asumió la presidencia del diario Madrid que fue clausurado por el Régimen, tras cinco años de actividad, en 1971. Calvo pretendió influir desde el diario en el futuro político nacional, que se aproximaba a la democracia y a las libertades públicas, algo que consideraba inaplazable dado el curso de los acontecimientos. Esto no impidió su descontento con la implantación de las reformas políticas en los primeros años de la democracia. El libro recorre, a través del itinerario vital de Calvo, una época de España que arroja, en muchos de sus hombres y sus obras, elevados frutos, hoy desatendidos y despreciados por haber crecido bajo una dictadura.
(Julián Rodríguez Ortega)


Alexandr Solzhenitsyn
La casa de Matriona.
Incidente en la estación de Kochetovka
Tusquets Editores,
Barcelona-Buenos Aires, 2011
pp. 193 – 16,00 € (Argentina: 82 pesos)

La casa de Matriona habla de un episodio que vivió el propio escritor cuando después de salir del Gulag se afincó en el profundo interior ruso y residió en una isba muy deteriorada en la que vivía una anciana. Ignatich, el protagonista que refleja al autor, se queda progresivamente sorprendido por el modo de ser y de vivir de Matriona, que refleja el antiguo corazón cristiano de Rusia, y llega a la conclusión de que son los justos quienes sostienen el mundo en medio de todos los dramas de la Historia.
El segundo relato, Incidente en la estación de Kochetovka, transcurre durante la Segunda Guerra Mundial en una estación ferroviaria cuando el avance alemán parecía irremediable y la situación en el frente interno ruso era sencillamente caótica. Este texto también ha circulado con el título de “Nunca cometemos errores”. La delación, como instrumento de fervor revolucionario, en contraposición con la calidad humana en este caso del militar que la ejerce, constituye de nuevo una atractiva exposición sobre las contradicciones de ese enorme experimento que fueron las repúblicas soviéticas y el efecto que tuvo sobre la población.
En definitiva un libro muy recomendable, de fácil y gozosa lectura que deja una huella perdurable.

 
 

Créditos / © Asociación Cultural Huellas, c/ Luis de Salazar, 9, local 4. 28002 Madrid. Tel.: 915231404 / © Fraternità di Comunione e Liberazione para los textos de Luigi Giussani y Julián Carrón

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