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Huellas N.5, Mayo 2010

BREVES

Ensayos de subsidiariedad

SÓLO QUIEN ES AMADO ES CAPAZ DE REMANGARSE

GiorgioVittadini*

Una mujer pide que ayuden a su hijo a estudiar, y nace en Pesaro la Ayuda al estudio. Las entrevistas de trabajo, la cena de Navidad y la historia de una amistad que te cambia la vida

Me llega esta carta de Miriam, una amiga de Pesaro: «Un viernes por la tarde, al terminar la misa, se me acercó una señora con fuerte acento napolitano, llevaba poco tiempo viviendo en Pesaro. Me dijo que quería apuntar a sus hijos en la Ayuda al estudio que el Centro de Solidaridad organiza por la tarde. La miré y le respondí con fastidio: “En Pesaro el CdS no tiene Ayuda al estudio”. Le indiqué una cercana, pero ella, sin inmutarse, me dijo: “No. Sólo me fío del CdS».
La propuesta de los amigos de Nápoles nos ha obligado a dar un paso que hace años parecía imposible. Ahora el CdS de la Compañía de las Obras de Pesaro también tiene una Ayuda al estudio. Mariella es la responsable; el director de un instituto nos dio permiso para utilizar las aulas por la tarde; los profesores, padres y jóvenes licenciados se han sumado a la iniciativa. Unas veinte personas dedican gratuitamente su trabajo al CdS; cada año se realizan unas 300 entrevistas de trabajo, el 30% de ellas consiguen un resultado positivo. Aunque nos dicen que la media es alta, estamos dolidos por el 70% que dejamos sin encontrar un empleo.
La semana pasada llegó una señora rumana, muy triste por su situación familiar y laboral. Termina la entrevista y dice: «Me voy más contenta y reconfortada, aunque todavía no tenga un trabajo». Sin quererlo ni programarlo, somos un punto de referencia para las familias que, a causa de la vejez o la enfermedad, necesitan asistencia y cuidados.
Varios amigos extranjeros, al no encontrar respuesta a sus exigencias laborales, decidieron dar su tiempo para ayudar a otros. «Lo que más nos gusta es la mirada con que nos recibís, queremos también nosotros ofrecer esa mirada a otros». Klarita, ortodoxa de origen albanés, se convirtió al catolicismo, recibiendo los sacramentos, y poco después se casó por el rito católico. Ahora es un pilar de nuestro Centro de Solidaridad.
A raíz de la entrevista personal, surge el deseo de proponerles nuestra vida. Muchos amigos, extranjeros o no, se implican en la Jornada de recogida de alimentos del Banco de Alimentos. Cuando nos olvidamos de avisarles, llaman ellos: «Pero, ¿cuándo hacemos la recogida este año?». Hicimos un viaje precioso a Urbino para que conocieran la belleza de nuestra tradición y de nuestra compañía. «¡Nunca había visto algo tan bello!». Fuimos juntos al Meeting de Rímini. Paola, una amiga rusa, comentó: «¿Cómo podía estar escondida tanta belleza?».
Boris y Alla, dos amigos moldavos, ante la dramática muerte de su hijo, nos llamaron inmediatamente: «Os llamamos porque sois amigos, ¡enseguida pensamos en recurrir a vosotros!». Al descubrir tanta belleza, en estas personas surge el deseo de conocer la vida de Jesús. Quizá el momento culmen fue la cena de Navidad, que reunió a un centenar de personas, la mayoría extranjeros, para recaudar fondos para los proyectos de AVSI».
¿Algún comentario? De nuevo las palabras de Miriam: «Es verdad que la realidad siempre es más grande que lo que uno piensa». Y aquí está el nexo con la subsidiariedad: «Quien ha sido objeto de gratuidad se convierte en sujeto activo y propositivo de construcción social».
*Presidente de la Fundación para la Subsidiariedad

 
 

Créditos / © Asociación Cultural Huellas, c/ Luis de Salazar, 9, local 4. 28002 Madrid. Tel.: 915231404 / © Fraternità di Comunione e Liberazione para los textos de Luigi Giussani y Julián Carrón

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