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Huellas N.9, Octubre 2005

CL Vacaciones

Venezuela / Choroni. El lugar de la esperanza

Adriani, San Antonio de Los Altos

De los Ejercicios de la Fraternidad a las vacaciones con los adultos y jóvenes trabajadores que, por tercera vez, organizó en Choroni el grupo de CL de Venezuela, se afianza el hilo de una experiencia adulta

Vinieron amigos desde Mérida, San Antonio, Humocaro y Caracas, y también desde Italia, Emanuele y Francesca con sus hijos Giovanni y Caterina, y toda la familia Caló. Al igual que el año anterior, pasamos las vacaciones en Choroni, una zona de playas espectaculares. Los juegos se inspiraron en la época de las cruzadas, lo cual nos permitió conocer un poco esta etapa de la historia. Tanto el bando de “los cruzados”, al mando de Ricardo Corazón de León, como “los sarracenos”, guiados por Salhadin se enfrentaron con pasión en todas las pruebas de habilidad, creatividad y conocimiento que se llevaron a cabo.
Retomando la cita de Péguy que Julián Carrón recordó durante los Ejercicios de la Fraternidad, comprendimos que la esperanza no es algo que se pueda dar por descontado. Mucho menos resulta obvio que nos juntemos aquí para pasar las vacaciones con nuestras familias. No es obvio que por estar juntos muchos hayan pedido sus días de vacaciones, hayan hecho esfuerzos económicos muy importantes y viajado en algunos casos más de doce horas para pasar cuatro días con sus amigos. Dentro de una mentalidad que nos impulsa al individualismo, optar por una propuesta que afecta nuestro dinero y tiempo no es para nada obvio. Fue sorprendente ver que nuestros hijos, que en su gran mayoría sólo se ven una vez al año, jugaban juntos con una naturalidad insospechada. Ver a personas que participaban por primera vez entregándose con pasión en los juegos, respetando los horarios y siguiendo con atención los actos que se proponían. Al comentarlo por las noches quedaba patente que no todo lo hacíamos nosotros: era la presencia de Otro la que actuaba.
Carrón nos había dicho que «el lugar de la esperanza es la comunión cristiana». A partir de esta frase elegimos el lema de las vacaciones, porque nada hay más objetivo y concreto que un lugar. Un lugar singular hecho de unos rostros concretos donde se puede encontrar una esperanza para la propia vida. En estas vacaciones hemos podido ver un pueblo en acto, rostros de los cuales te puedes fiar, en los que puedes confiar, con los que puedes jugarte la vida. Llegué cansada a las vacaciones pensando en pasar cuatros días sola con mis hijos (porque mi esposo se tuvo que quedar a trabajar) y con un grupo de personas que todavía no conocía. Pero nada más llegar vi la alegría de mi hijo y la que había en el ambiente y esto me cambió. A medida que pasaron los días me convencí de que había acertado al tomar la decisión de ir, porque entendí que aquí es posible la esperanza y cuando un grupo se une el mundo es más fácil para vivirlo aunque estés sola con dos niños. Al llegar a casa, mi esposo nos vio tan contentos a los tres, a mí descansada y a mi hijo pensando en volver el próximo año, que ya cuenta con ir con nosotros a las próximas vacaciones.

 
 

Créditos / © Asociación Cultural Huellas, c/ Luis de Salazar, 9, local 4. 28002 Madrid. Tel.: 915231404 / © Fraternità di Comunione e Liberazione para los textos de Luigi Giussani y Julián Carrón

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